Las creencias de los estudiantes sobre el aprendizaje de una lengua extranjera

Objetivos 

Conocer las creencias de nuestros estudiantes sobre el aprendizaje de una lengua extranjera. Buscar cosas en común / diferencias con otros compañeros relacionadas con este tema. Creación de grupo. 

Desarrollo 

El objetivo de la actividad es conocer cuáles son las creencias de los estudiantes con respecto al aprendizaje de una lengua.

Se trata por tanto de una actividad para realizar en los primeros días de la clase que sirve para que el profesor pueda conocer la opinión de sus estudiantes con respecto a los siguientes temas:
1. Estudio español por / porque / para…
2. Para mí, lo más fácil / difícil de aprender español es…
3. Yo creo que un buen profesor de idiomas tiene que…
4. Yo creo que un buen estudiante de lenguas tiene que…
5. En mi opinión, los deberes… 6. En la clase, prefiero trabajar (individualmente, en parejas, grupos...)
7. Para mí, los deberes son…

Además, debe expresar un deseo para el curso que comienza. Esto puede ayudar a que el profesor conozca qué es lo que esperan sus estudiantes de las clases.

En primer lugar, el profesor inicia un pequeño debate sobre si creen que, además de conocer cosas sobre la biografía o los gustos de sus compañeros, también es importante conocer qué esperan de este curso y que piensan sobre el aprendizaje de una lengua extranjera.

Después, reparte a los estudiantes las plantillas donde deben escribir su nombre. Estos lo escriben y posteriormente las pegan en la pared. 
A continuación, reparte a cada estudiante las tarjetas que deben completar con la información relacionada con sus creencias sobre el aprendizaje y sus deseos para el curso. 
Una vez finalizada esta parte, el profesor clasifica a los estudiantes en grupos de 3 ó 4 personas y les explica que van a hacer un juego. 

La actividad lúdica consiste en agrupar todas las tarjetas en un solo montón como si fueran un juego de cartas. Una vez barajadas, estas deben repartirse entre los integrantes del grupo de tal manera que cada uno de ellos tenga 8 cartas. 

Gana la persona que consigue agrupar 8 cartas de otro compañero de su mismo grupo de juego y, además, adivina de quién se trata. Por tanto, se debe recomendar a los estudiantes que agrupen las tarjetas que se corresponden con la misma persona y empiecen deshaciéndose de aquellas que han escrito ellos mismos. Para conseguir nuevas cartas, cada participante debe pasar a su compañero de la derecha una de las cartas que no quiere. Y así sucesivamente hasta que uno de ellos consiga tener 8 tarjetas-cartas de la misma persona. 

Una vez finalizado el juego, cada estudiante recupera sus propias tarjetas y las pega en la hoja con su nombre que previamente se ha colgado en la pared. Previamente, el profesor habrá puesto pegamento de barra sobre dichas hojas.

Y para terminar, cada estudiante debe buscar 3 cosas en común con sus compañeros y una diferente. Para conseguir esto, deben levantarse y leer lo que ha escrito el resto de sus compañeros. 

El objetivo es llegar a producir enunciados como estos:
Yo también creo que un buen profesor tiene que ser dinámico. 
A diferencia de Helena, para mí la gramática española no es tan complicada. 
La actividad termina con una puesta en común sobre las similitudes/diferencias entre los compañeros de la clase con respecto a las creencias relacionadas con el aprendizaje de lenguas.

La última parte de la actividad está enfocada hacia la cohesión del grupo por medio del conocimiento de sus integrantes. 
En los niveles más bajos, el objetivo de la actividad no es que los estudiantes produzcan enunciados gramaticalmente correctos, sino más bien que puedan expresar sus ideas en cuanto al aprendizaje.